Recuerdo que mi abuelo era un gran lector. De estas personas que leen 3-4 libros al mismo tiempo y que siempre llevan uno encima, por si se daba la ocasión. Se levantaba sobre las de 4 de la mañana y lo primero que hacía era tomarse una manzanilla y ponerse a leer. Cada vez que me quedaba en su casa, solía sentarme junto a él y pasar unas cuantas horas en silencio leyendo. Era uno de mis momentos favoritos del día y desde entonces comencé a aficionarme por la lectura.

Desde entonces, leer se ha convertido en una bonita afición con la que pasar un rato conmigo mismo, aprendiendo algo nuevo y en silencio, como ya hacía con mi abuelo entonces. Como todos, he tenido etapas en las que he leído más, etapas en las que he leído menos, pero no recuerdo ahora mismo un año en el que al menos no haya leído un libro.

Si tienes una terraza o un balcón, mientras dure la cuarentena es un buen lugar para leer un buen libro y tomar el sol. ¡Un 2x1!

No es de extrañar que personas que han tenido mucho éxito en sus vidas como Bill Gates o Warren Buffet dediquen la mayor parte de su tiempo a leer y lleguen a leer hasta 52 libros en un año. ¿Son exitosas por leer X libros al año? Obviamente no, pero muchos de los problemas a los que se han enfrentado a lo largo de su vida han sabido solucionarlos gracias a que otra persona dio con la solución y decidió escribir sobre ello.

Hay una frase que me gusta mucho que dice: "Para cualquier problema en la vida, su solución debe haber sido dada en algún libro del mundo". Cuando empiezas un libro, estás entrando en la mente del autor, donde te describe sus experiencias acerca de un tema en concreto, cuáles fueron los errores que cometió y cuáles fueron las soluciones que encontró. Y todo esto resumido en 200-300 páginas que puedes leer en unas horas. ¿No es fantástico?

Con la aparición de YouTube, de las redes sociales y de plataformas como Netflix, el vídeo se ha convertido en el rey. Para ponerte un ejemplo, según un informe del Online Video Forecast 2019 de Zenith, en España el consumo medio de YouTube por usuario es de 1.180 minutos (casi un día entero) al mes. ¿Se puede basar nuestro crecimiento personal o profesional en solo este tipo de formato? Yo creo que no.

En la mayoría de los casos, el vídeo es un recurso que está genial para descubrir un tema nuevo, pero no para profundizar en él. Sería imposible tratar un tema en profundidad a través de un vídeo o de una película/documental. Además, y a pesar de que solo en YouTube se suben 300 horas de vídeo cada día, no hay tanto contenido de calidad si lo comparamos con la cantidad de obras literarias de calidad que existen.

No hay que olvidar que los libros como los conocemos hoy en día no se inventaron hasta la Edad Media, pero mucho antes de eso los primeros escritos ya se hacían a través de símbolos y dibujos. Ese conocimiento que se han ido acumulando a lo largo de tantos años, solo lo tenemos accesible a través de la lectura. Es por eso que hoy en día intentar aprender solo viendo vídeos es como intentar ponerte fuerte solo haciendo ejercicio. Te quedas en la superficie y nunca llegas a obtener los resultados deseados.

Aunque podamos sentirnos especiales o únicos, la realidad es que ninguno lo somos. Hemos avanzado como sociedad y nuestra calidad de vida es mejor, pero aún nos seguimos haciendo la mismas preguntas que nuestros antepasados y la mayoría de preguntas tienen su respuesta en algún libro. Si me permites el consejo, la próxima vez que estes atascado con un problema o quieras profundizar en algún tema en concreto, prueba a buscar un libro. Porque por mucho que otro tipo de contenidos quieran venir a quitarles el puesto, los libros seguirán siendo los reyes.

Por último y ya que te he hablado de libros, me gustaría recomendarte los 3 libros de Austin Kleon: Steal Like An Artist, Show your Work y Keep Going. Son libros que se centran en la creatividad en el mundo de hoy, se leen muy rápido y me inspiraron muchísimo. Si los lees, ya me dirás si te gustaron.