Los veintitantos

Dicen que los veintitantos es la época de tu vida donde hay que arriesgar, experimentar cosas nuevas, llenar tu retina de momentos inolvidables. Las responsabilidades no suelen ser grandes, y si te caes aún eres joven y puedes levantarte más fácil.

Yo que estoy en mis veintitantos, creo que es hora de explorar nuevos caminos. Y es por eso que a finales de diciembre del año pasado dejé mi trabajo y me marché a pasar el fin de año con mis amigos a Berlín. Con unos ahorros y sobre todo muchas ganas, en febrero me di de alta de autónomo por primera vez en mi vida con la idea de cumplir el sueño de poder vivir de mis propios proyectos.

Al decirle a mi familia y amigos que dejaba mi trabajo, la primera pregunta que me hicieron fue: ¿qué piensas hacer ahora? ¿cuál es tu plan? La respuesta fue: no tengo ni la más remota idea. Lo único que tengo son unas cuantas ideas en las que me gustaría profundizar, muchas ganas de salir de mi zona de confort, y la motivación de crecer como persona, de convertirme en una mejor versión de mi mismo.

He leído cientos de veces que no dejes tu trabajo si no tienes nada claro, que es una estupidez. Y sí, a veces soy un poco estúpido, pero siendo realistas, ¿qué es lo peor que puede pasar? Puede que de aquí a unos meses me quede sin dinero, tenga que volver a trabajar para alguien, y tenga que volver a recuperar mis ahorros.

Pero pensando en positivo, ¿qué es lo mejor que puede pasar? Puede pasar que conozca a gente increíble con las mismas inquietudes que yo (como ya hago en la comunidad de SinOficina), que aprenda cómo montar un negocio desde 0, que aprenda a comunicar mis ideas, que encuentre dónde y cómo puedo aportar mi granito de arena para que el mundo sea un lugar un poquito más bonito. En definitiva, que pueda dedicar mi tiempo a cosas que me motivan mucho más, con las que estoy más en armonía y con las que dar mi mejor versión.

Si algo tengo claro es que no tenemos un futuro asegurado. Con un planeta que se muere por momentos, una pandemia que nos tiene confinados en casa y unos tiempos donde las cosas están cambiando cada vez más rápido. ¿Quién me asegura que mañana voy a estar aquí? ¿Por qué no aprovechar este presente para empezar a trabajar en un futuro que está más próximo a lo que quiero?

No olvides que el mejor momento para hacer algo es ahora. Las reglas que decían lo que tenías que hacer y lo que no han cambiado, y volverán a cambiar de aquí a unos años. Aprovecha tus veintitantos para construir las bases que te ayuden a adaptarte a esos cambios.

Si estás en una situación parecida a la mía, me encantaría escuchar tu historia. Puedes escribirme a través de mi página de contacto e incluso podemos acordar una video llamada para hablar un rato.

¿Cuándo fue la última vez que perseguiste tu curiosidad? Puedes responderme a través de mi página de contacto. 😊

Un abrazo muy fuerte,

Alberto